sábado, 6 de junio de 2009

El otro yo


Y sería tan facil. Pensó el joven sobre la azotea.
Claro que si. Le respondió su Otro yo.
Pero, ¿Qué ganaría? ¿Para que haría semejante estupidez? Pregunto inseguro el muchacho.
Que ganarias...jajajaja...¿y qué perderías? no lo has perdido todo ya? -Miro con cara burlona mientras ahogaba el pensamiento de una de las pocas personas que lo habian hecho desaparecer por tanto tiempo. Pero el volvía... siempre lo hacía...aunque ahora ¿Lo haría?- Ademas, no pienso que sea una estupidez. Eso sería sólo si tuvieras algo por lo que vivir, ¿Lo tienes acaso?
...Sabes que no... Por eso te odio...Por eso me odio- Dijo el joven mirando siempre el caminar de las pequeñas personas que parecian hormigas. Sin ninguna capacidad de razonar en problemas que tienen, ocultando todo bajo la alfombra, pensando en llegar a sus miserables casas, con sus miserables familias y durmiendo miserablemente para levantarse al otro dia en direccion a sus miserables trabajos. Pero él no era asi, él podia escojer acabar con eso. Despues de todo lo unico que le quedaba eran recuerdos de una hermosa noche con la unica mujer que amo tanto y que luego desaparecio rumbo ¿al cielo?, ¿al infierno? o... a la nada...
¡Hazlo! Dijo el Otro yo.
¡Lo se, Lo se! es sólo que...
Que, que, ¿Quieres volver a drogarte? ¿quieres cortarte para sentir aquel dolor tan placentero? ¿Quieres acaso inyectarte? ¿Para que? ¿Acaso eso no te mostró las cosas tal como eran? ...Lo sabía, siempre dices que no le temes a nada...Estupido mentiroso, si tu no lo haces yo lo hare
...(Balbuceo entre dientes el nombre de la persona que más habia amado y se lanzó)
Mientras caia penso que no era tan malo, despues de todo...estaria con ella...y alejaria a aquel mostruoso Otro yo

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