Seguía caminando entre vestiduras que le recordaban su infancia, sus temores y rencores con el mundo, "pasando el puesto de las verduras a la derecha está la taberna", pensó. Tenía razón, nada había cambiado.
Era como si la ciudad hubiera estado todo este tiempo alejada del resto del mundo. En su tiempo acrónico, utópico, sin edades. ¡Incluso los ancianos parecían no envejecer!. Pero algo había cambiado...Lo sabia muy bien. Su objetivo, su pre-muerto, su pobre víctima...su pobre amor...
¿Qué pasaría cuando su objetivo fuera alguna persona que le importara?¿Qué pasaría cuando aquella persona-víctima fuera la persona que más ha amado en este mundo? La persona que lo había hecho cambiar su rumbo, la persona que, quizás, lo hubiera transportado al frágil mundo de los que podían ser víctima y victimarios...el mundo NORMAL.
Se había hecho esa pregunta cientos de veces, miles quizás, pero cada vez que creía encontrar la respuesta, era sólo para encontrar que no era la adecuada, que era una respuesta simple para gente simple. Pero él no, él era un asesino, alguien que no podía tener sentimientos, alguien que no podía tener alma, alguien que no podía tener...piedad...
Siguió caminando, con paso flojo pero decidido. No quería hacerlo...Pero...¿quien era él para cuestionar un trabajo? un trabajo es un trabajo...y la paga era mucho mejor que las demás... hace años que no le pagaban así...desde, quizás, ¿el asesinato de sus padres?... Además... ¿quien mejor para matar que la persona amada?

Volviste a escribir ^^ me alegra...
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