Con las manos ensangrentadas sin poder hacer nada más que correr para pedir auxilio...jamas
dejaría que ella muriera... y menos en esas
estúpidas circunstancias.
Con la lluvia lavando las manos repletas de sangre por intentar detener la hemorragia lo
único en lo que podía pensar era en la
estúpida cara de
drogadiccion de aquella persona que no
conocía pero tanto daño le
había hecho. Esa
estúpida sonrisa con la cual
había jalado el gatillo no sabiendo que
provocaria la
encadenación de hechos que
terminarian en el destrozado
corazón de una persona que
podría hacerse hecho...buena?
Siguiendo lo que sea que se moviera para pedir
algún motivo por el cual no hacer tanto mal. Siguiendo personas que lo
veían pasar y se alejaban temerosas de perder su aburrimiento y buen juicio por unos segundos.
Ahí hay uno. Se dijo el joven...lo miró asustado intentando sacar su arma,
apuntandolo.
¡Al piso y no te muevas! Dijo
apuntandolo.
Espere...por...favor...ayudela...está po...r allá. Dijo el joven empapado en sudor,
lágrimas y sangre apuntando a la pequeña calle que tantas veces
había pasado sin temor.
El hombre verde lo
siguió temeroso pero, al parecer,
creyéndole las
berborreicas palabras de aquellos labios con hipotermia y temor...temor de volver al lugar donde estaba ella.
Por su mente pasaban
imagenes y pensamientos inconexos con todo lo que pasaba. Cuando se conocieron, cuando pelearon, cuando se besaron, cuando se juntaron, cuando sonrieron por primera vez juntos...Pero, ¿Sería
todavía ella? o ¿se
transformaría simplemente en algo, en un recuerdo. En otra más de aquellas desgraciadas que
habían tenido que cruzarse con él. Sin saber que
podían morir por tanta
emoción que
existía entre ambos?
Ahi...es..tá. apuntando, jadeando, a una masa disforme sin, por lo visto, un contenido especifico.
Quedate aquí, yo voy a ver que pasó. Le dijo el que luego,
suponía en joven, le
preguntaría por su
testimonio del crimen...esperaba que no.
Lluvia, sangre y
lágrimas nublando la vista reflejando la mano del
policía cerrando los ojos de la persona que más ha (¿
había?) amado en este asqueroso mundo sin sentido.
......
¿Que te pasa? Me preguntaste con esa mirada de
preocupación que has tenido toda la semana.
Nada...Te amo...-Te dije
abrazándote manchando tu ropa de
lágrimas que
provenian de aquel... ¿sueño?
¿De nuevo el sueño? me dijiste abrazando mi
hipotermico cuerpo sin importar cuan mojado
dejaría tu
polerón preferido de
lágrimas que finalmente serian por...ti
Si, pero no quiero pensar en eso, ahora lo tengo tantas veces a la semana que no quiero dormir. Te
respondí esperando cambiar por
única vez aquella
premonición.
Después de todo el destino no está escrito. Por lo menos eso me digo todos los malditos
días que no te veo